Mundo Trekking

Trekking

El Uso de los guantes de látex

Los guantes de látex son la herramienta más básica e importante que los auxiliadores deberían tener. El buen uso garantiza la prevención de contagios de enfermedades entre las personas.

Por Tommy Walker


 

El uso de los guantes de látex para auxiliar un accidentado es cada vez más común debido a que las personas rescatistas están tomando mayor conciencia frente al contagio de enfermedades. En el pasado, las personas ayudaban sin protegerse ellos mismos, pudiendo contagiarse una enfermedad de la víctima.

En la mayoría de los cursos de primeros auxilios y socorrismo, se enseñan las técnicas de cómo ponerse y sacarse los guantes, se habla de las enfermedades que uno se puede contagiar al estar en contacto con la sangre o cualquier líquido de otras personas. Ponerse los guantes, resulta algo muy fácil ya que se encuentran limpios y se deslizan fácilmente. Al momento de sacarse los guantes, siempre se enseña que es muy importante que la sangre o liquido sobre el guante, no entre en contacto con la piel o la ropa del auxiliador.
El problema es que en muchos cursos no se enseña lo que ocurre en el medio de ese lapso, o sea luego de ponerse los guantes hasta antes de sacárselos. Hay un desconocimiento sobre cómo manejarse higiénicamente mientras uno tiene los guantes puestos.

La toma de decisiones en un accidente en ambiente naturalNo solamente hay reglas básicas a seguir en el caso de ponerse o sacarse guantes sino que también hay una cantidad de reglas básicas para cuando ya tenemos los guantes puestos.
Algunas de las reglas básicas que se enseñan son: revisar los guantes para estar seguros que no estén rotos, no dejar que ninguna persona entre en contacto con material contaminado, tirar los guantes en una bolsa marcada para no confundirlo con basura común; lavarse las manos luego de sacarse los guantes; etc. Estas son reglas muy importantes que se deben conocer, pero no son las únicas. Hay otro grupo de reglas que son igual de importantes y pueden hacer la diferencia entre un buen auxiliador o un negligente (*1).

A lo largo de los años hemos visto una gran cantidad de errores, que se repiten una y otra vez, que pueden ser evitados fácilmente. Muchos de estos errores los hemos notado en auxiliadores o profesionales de la salud involucrados en accidentes reales.
Una vez puestos los guantes y contaminados con sangre o algún fluido de la víctima hemos visto a personas acomodarse los lentes, secarse el sudor o tocarse la cara. Lamentablemente no notan esto hasta que ya es demasiado tarde. Una vez puestos los guantes, siempre ocurre este tipo de errores y pueden causar que el auxiliador se contagie alguna enfermedad de la víctima.

Otra cosa que hemos visto muy frecuente es que las personas atienden a una víctima y luego van al botiquín a retirar gasas o vendas con los guantes ensangrentados o infectados. Al tocar el botiquín con los guantes contaminados han contaminado, quizá por completo, el botiquín de trabajo. Esto puede ocasionar que se deba tirar gran parte del equipo contaminado o en el peor de los casos que se siga trabajando con un botiquín infectado sin ni siquiera saberlo.
En el caso de que haya dos o más víctimas, cuando un auxiliador termina de atender a una de éstas, puede ocurrir que vaya a ayudar a otro auxiliador en la atención de otra víctima. En este caso, el primer auxiliador sigue trabajando con los guantes que estuvo atendiendo a la primera víctima y así atiende a la segunda. Lo que ocurre, es que enfermedades de la primera víctima pueden ser contagiadas a la segunda víctima. Este error también es muy común y en este caso el auxiliador será acusado de negligente (*1)

Una vez que lo guantes entran en contacto con la sangre o cualquier liquido de una víctima debemos evitar que estos entren en contacto con nuestra piel, ropa o dentro del botiquín. De esta forma podremos evitar contagiarnos o contagiar a otros.

Para el caso de la contaminación del botiquín lo que se puede hacer para evitarlo es pedirle a otra persona que se encargue de manipular el mismo. De esta manera esta persona, también con guantes de látex puestos por seguridad, les puede proveer de equipo a los auxiliadores sin dejar que se contamine el mismo, innecesariamente. Es muy importante que al pasar el equipo de mano en mano, los auxiliadores con las manos contaminadas eviten tocar los guantes del encargado del botiquín. En el supuesto caso en que el auxiliador se encuentre sólo, puede evitar meter las manos dentro del botiquín con los guantes contaminados cambiándose de guantes antes de buscar algo dentro del mismo. Para ello, el auxiliador se puede poner más de un par de guantes de látex a la vez e intentar sacar el equipo necesario de una sola vez.

En nuestros cursos siempre llevamos una gran cantidad de cajas de guantes de látex para que utilicen nuestros alumnos y les enseñamos a siempre ponerse más de un par a la vez; de esta forma podrán evitar varios de los problemas que hemos comentado anteriormente. Es mucho más fácil ponerse un par de guantes de látex sobre otro de látex que sacarse y ponerse uno sobre la mano sudada. Como generalmente se trata de una emergencia y debido a que los guantes de látex no son respirables, la sudoración en las manos es muy común y puede complicar las cosas al querer cambiarse de guantes.
Al tener más de un par de guantes puestos, solamente deben sacar la capa de arriba, dejar la capa de abajo, y ponerse otra encima. De esta manera se pueden sacar los guantes contaminados y así buscar algo dentro del botiquín o ir a ayudar a otra víctima con la tranquilidad de no estar contagiando nada de una víctima a la otra.

Por otro lado, es muy común que se rompan los guantes de látex, por lo tanto al usar más de un par de guantes se reduce el riesgo de que quede nuestra piel al descubierto.
Muchas personas se quejan de que se pierde sensibilidad con el uso de dos pares de guantes o más, pero la realidad es que con algo de práctica se puede tomar el pulso con más de un par de guantes puestos.

El uso de los guantes es una de los temas más importantes que los auxiliadores deben conocer y saber aplicar. Los guantes son la herramienta más básica e importante que los auxiliadores deberían tener.

No se olvide que Ud. tiene una vida por delante que puede llegar a cambiar para siempre en el caso de contagiarse algo si no sigue estos pasos de seguridad y prevención.

Tommy Walker

TIPS.

En tus viajes lleva siempre varios pares de guantes de látex en tu botiquín. Aunque no seas rescatista nunca estarán de más.

Experimenta ponértelos y usarlos. Familiarizate con ellos, quizá algún día te sean de gran utilidad.

Por otra parte en otro tipo de emergencias podrás darles tantos usos como la creatividad te lo permita: como bolsa estanco para proteger algo que no debe mojarse o para juntar agua, para inflarlos y usarlos como boyas o señalizadores.

Cortando una parte del guante podremos fabricar tiras elásticas para varios usos como por ejemplo para sostener una venda en caso de que no tengamos una cinta.

Lógicamente luego de cualquier uso que les demos debemos descartarlos


 

 

 

(*1) Negligente: Cuando una persona, sabiendo que algo no se debe hacer, lo hace igualmente.

Tommy Walker

Técnico en Emergencias Médicas (NREMT-B)
Técnico en Rescate en Aguas Blancas
Presidente Fundación E.A.S.P.A.

www.easpa.com.ar

 Fundación EASPA

Trekking

Mundo Trekking - Copyrigth 2007-2013 - Todos los derechos reservados - Terminos y Condiciones